Por primera vez, la Orden de la Cultura de Japón llega a manos de alguien de la industria de los videojuegos. Shigeru Miyamoto, creador de Super Mario Bros. y The Legend of Zelda, figura entre los ocho galardonados de este año, según la lista que difundió el Ministerio de Educación, Cultura, Deportes, Ciencia y Tecnología. La ceremonia será el 3 de noviembre, Día de la Cultura en Japón, y será el propio emperador quien entregue la distinción.
Qué es la Orden de la Cultura
Es una de las mayores honras culturales del país y se concede a quienes hicieron aportes notables al desarrollo de la cultura japonesa. No es la primera vez que Miyamoto recibe un reconocimiento de este tipo. En 2019 fue nombrado Persona de Mérito Cultural, un escalón por debajo dentro de ese sistema, en una edición que compartió con la mangaka Moto Hagio y con el director Nobuhiko Obayashi. Fuera de Japón, ganó en 2012 el Premio Príncipe de Asturias, en la categoría de Comunicación y Humanidades.
Sus palabras en la rueda de prensa
En una conferencia en la sede de Nintendo en Kioto, Miyamoto prefirió repartir el protagonismo. Dijo sentirse algo avergonzado y recordó que los juegos no los hace una sola persona, sino muchas, y que acepta la condecoración en nombre de todos los que trabajaron con él. También le preguntaron por sus 50 años de trayectoria y por proyectos recientes como el parque Super Nintendo World y las dos nuevas películas de Super Mario Bros.
Una carrera que empezó en 1977
Miyamoto fue el diseñador principal de las primeras versiones de Mario Bros., Donkey Kong, The Legend of Zelda, Pikmin y Star Fox, y mantuvo ese papel en varias de las entregas siguientes. También tuvo voz en el concepto de la Wii, una de las consolas más exitosas de la compañía. Hoy, a los 73 años, es director representante y Creative Fellow de Nintendo, donde trabaja desde 1977.
¿Volverá a hacer videojuegos?
Lo más llamativo de la jornada fue lo que dijo sobre su futuro. Miyamoto contó que dedica buena parte de su tiempo al cine, pero que no cierra la puerta a los videojuegos. Reconoció que quiere ver hasta dónde puede llegar por su cuenta y que, en ese proceso, podría intentar hacer algo parecido a un juego otra vez. Añadió que la evolución de las herramientas digitales volvió el trabajo más complejo, pero también más rápido en algunos aspectos.
Mientras tenga motivación, dijo, quiere probar cosas distintas. Y como se habló de originalidad, adelantó que piensa en algo que normalmente no se hace dentro de Nintendo, con la idea de sorprender a los propios empleados. En 2019, a los 66 años, había dicho algo parecido: que seguiría esforzándose por hacer cosas nuevas para que nadie empezara a preguntarse si ya era hora de su retiro.
No hay ningún proyecto concreto anunciado, así que por ahora son intenciones. Aun así, viniendo de quien creó a Mario y a Link, cualquier sugerencia de un juego nuevo hecho fuera de lo habitual despierta curiosidad.






